¿Cuánto cuesta una página web para un consultorio en México? (2026)
En 2026, armarla tú mismo en una plataforma de autoservicio cuesta desde unos $400 pesos al año; con un freelance o una agencia en México, entre $8,000 y $30,000 de arranque, y el mantenimiento se cobra aparte. En Code Inc son $3,500 de arranque y $3,000 al año, siempre más IVA y con factura, y ves tu sitio terminado antes de pagar.
Si buscaste este precio, seguro ya te topaste con la respuesta de siempre: “depende del proyecto, agenda una llamada”. Es cierto que depende —pero eso no impide dar números. Aquí están los rangos reales del mercado mexicano a mediados de 2026 —todas las cifras en pesos y antes de IVA—, qué mueve el precio hacia arriba o hacia abajo, y qué revisar antes de firmar. Al final decimos lo que cobramos nosotros, para que compares con todo lo demás.
Qué mueve el precio de una página web
Tres cosas, en orden de peso:
- Quién hace el trabajo. El sitio lo puedes armar tú en una plataforma de autoservicio, contratar a un freelance, a una agencia, o a alguien que te lo entregue funcionando y se quede a cargo. La diferencia de precio entre esos cuatro caminos es de dos órdenes de magnitud, y casi todo es tiempo de una persona.
- Qué tan grande es. Una página bien hecha con toda la información de un consultorio —servicios, ubicación, horarios, preguntas frecuentes, contacto— no cuesta lo mismo que un sitio de ocho secciones con blog, agenda en línea o tienda.
- Qué pasa después de publicarlo. Un sitio no es un cuadro que cuelgas y ya. El dominio se renueva cada año, el hosting se paga, el certificado de seguridad se renueva, y los datos cambian (horarios, precios, un servicio nuevo). Ese costo existe siempre; la única pregunta es si te lo dijeron desde el principio.
El error más caro al comparar cotizaciones es fijarse solo en el primer número. Un sitio “de $6,000” con mantenimiento de $2,000 al mes cuesta $30,000 en el primer año. Uno de $12,000 sin mensualidad, no.
Cuánto cuesta en México en 2026
| Cómo lo resuelves | Costo típico en pesos (antes de IVA) | Quién hace el trabajo |
|---|---|---|
| Plataforma de autoservicio (Wix, Hostinger) | $33 a $125 al mes | Tú: diseño, textos, fotos y mantenimiento |
| Servicio internacional (Squarespace, B12) | $415 a $595 al mes; con apoyo humano, hasta ~$7,200 al mes | Mitad y mitad, casi siempre en inglés |
| Freelance o agencia en México | $8,000 a $18,000 una sola página; $10,000 a $30,000 un sitio de varias secciones | Ellos, al ritmo de juntas y revisiones |
| Mantenimiento mensual (se cobra aparte) | $300 a $2,000 lo económico; $3,000 a $10,000 lo común | Ellos, mientras les pagues |
De dónde salen estas cifras y en qué moneda: son rangos de mercado a mediados de 2026, tomados de precios de lista públicos y de tarifas publicadas por agencias mexicanas de desarrollo web. Todo está en pesos mexicanos y antes de IVA. Ojo con un detalle que no siempre se nota al contratar: los servicios internacionales cobran en dólares —Hostinger 1.79 USD, Squarespace 23 a 33 USD y B12 399 USD al mes—, así que lo que pagas en pesos sube o baja con el tipo de cambio (aquí convertido a ~$17.4 por dólar) y tu banco suele añadir su comisión por compra en el extranjero.
Puesto en una sola cuenta: contratar una agencia por $15,000 de arranque más $3,000 mensuales de mantenimiento son $51,000 en el primer año. No es un abuso —es lo que cuesta el tiempo de un equipo— pero conviene verlo escrito antes de firmar, porque en la cotización casi nunca aparece sumado.
Del otro lado, una plataforma de autoservicio es honestamente más barata en dinero: por unos $400 al año tienes un sitio publicado. Lo que no incluye es a nadie. Tú eliges la plantilla, escribes los textos, tomas las fotos, peleas con el editor cuando algo no se acomoda en el celular, y te acuerdas de renovar el dominio. Para un dueño de consultorio que atiende pacientes todo el día, el problema de esa opción rara vez es el precio: es que el sitio se queda a medias en la pestaña de “pendientes”.
Arranque y renta: pide siempre los dos números
Cualquier cotización seria tiene dos partes, y vale la pena preguntarlas por separado:
El arranque (pago único) cubre el trabajo de construirlo: diseño, textos, acomodo de fotos, configuración del dominio y del correo, publicación.
La renta anual o mensual cubre lo que sigue vivo después: renovación del dominio, hosting, certificado de seguridad (el candado del navegador), respaldos, actualizaciones y los cambios que pidas durante el año.
Cuidado con la oferta de “dominio y hosting gratis el primer año”. No es mentira, pero es media respuesta. La pregunta que hay que hacer —y pedir por escrito— es: ¿cuánto cuesta el segundo año, y qué pasa si decido no renovar con ustedes?
Señales de alerta antes de firmar
- Anticipo alto antes de que veas nada. Hay proveedores que piden 50% o 60% por adelantado y hasta entonces empiezan a construir. Es legítimo, pero el riesgo es todo tuyo: pagas contra una promesa. Siempre puedes preguntar si hay forma de ver algo funcionando antes de soltar dinero.
- El dominio queda a nombre del proveedor. Esto es lo que más caro sale a la larga. Si el dominio no está a tu nombre, el día que quieras cambiar de proveedor no te llevas tu dirección —y una dirección de internet impresa en recetas, tarjetas y fachada no se cambia gratis. Pide que el registro quede a tu nombre y con tu correo, desde el día uno.
- No hay factura. “Sin factura te sale más barato” te ahorra el IVA hoy y te quita la deducción mañana. Un servicio de este tipo es un gasto deducible de tu negocio: pide CFDI.
- Garantías de primer lugar en Google —o de que “la IA te va a recomendar”. Nadie controla el orden en que Google muestra los resultados, y quien te lo garantice está vendiendo algo que no puede cumplir. Lo mismo con los asistentes de IA: en mayo de 2026 el estudio más grande hecho hasta ahora sobre el tema (Ahrefs, casi 2,000 páginas contra un grupo de control) encontró que agregar datos estructurados —lo que muchos venden como “optimización para IA”— no movió las menciones en los buscadores con IA. Y
llms.txt, el archivo que se promociona como el pase de entrada a ChatGPT, Google confirmó públicamente que ningún buscador lo lee. Lo que sí perdura es aburrido y verificable: que tu información esté correcta y completa, que el sitio cargue rápido y que funcione bien en el celular. - Un precio sin plazo. “Está listo pronto” no es una fecha. Pide una.
Lo que cobramos nosotros
Lo decimos de frente porque preferimos que lo sepas antes de escribirnos: $3,500 pesos de arranque y $3,000 al año, más IVA y con factura CFDI.
La renta anual incluye el dominio, tu correo profesional, el hosting con certificado de seguridad, el mantenimiento y los cambios que necesites durante el año —nuevo horario, un servicio más, una promoción—. El dominio y las cuentas quedan a tu nombre, no al nuestro: si algún día te quieres ir, te llevas todo.
Y hacemos una cosa distinta: primero te mostramos el sitio terminado, y luego decides. No pedimos anticipo para empezar a construir. Si lo ves y no te convence, no pasa nada y no debes nada.
También conviene decir dónde no somos la mejor opción. Si lo que necesitas es un blog personal o un experimento que quizá abandones en tres meses, una plataforma de autoservicio te sale más barata y está bien que así sea. Nuestro precio tiene sentido cuando tu negocio ya existe, ya tiene pacientes o clientes, y lo que falta es que quien lo busque en internet encuentre algo a la altura.
Antes de decidir
Si todavía no tienes claro si necesitas un sitio o si te alcanza con lo que ya usas, tenemos dos guías que van al fondo de esa duda: ¿necesito una página web si ya tengo Facebook y WhatsApp? y página web o perfil de Google Business: cuál primero. Y si quieres ver el detalle de lo que incluye el servicio, está todo en sitios web, con las preguntas que más nos hacen.